jueves, 31 de julio de 2014

Marcala

El mismo busito nos llevó a Esperanza donde esperamos otro busito que nos llevó a Marcala y ahí nos recogieron, fuimos a comprar y luego al populorum.
Qué bonita y amplia es la casa de Marcala y el jardín y el huerto. Tienen de todo, cerdos, pollos, gallinas... tomates, pimientos, yuka, frijoles, coliflor, coles... Y muchísimas plantas. Un sitio para quedarse. Hay 17 populorum que estudian, atienden la casa, rezan, trabajan en el huerto, recogen y venden los huevos, se ayudan unos a otros en el estudio,...  etc.; o sea, unos populorum.

Por la tarde fuimos en un carro a la comunidad de Santa Elena, pues había que recoger unos chicos del "maestro en casa" para llevarlos a Márcala y darles un repaso, que se examinan en septiembre de selectividad.
Conducía Joaquín por carreteras de tierra eternas, subidas y bajadas, saltos por el piso, sin indicaciones. Afortunadamente había casitas en cada cruce y se podía preguntar. La población está muy dispersa. Llegamos y esperamos, lo que es habitual, porque solo había 3 chicos y dijeron que serian 14. Al cabo de un rato llegaron otros dos y ya decidimos salir con los tres en la paila.

Y entonces se puso a llover con rayos y truenos. La tormenta estaba allí mismo en el monte y el rayo era a la vez que el trueno. Los chicos no llevaban nada para el agua y paramos para que Auxi  lo buscara.
 Mientras encontraba una lona en una de aquellas casas, aparecieron otros dos chicos (cipotes les llaman aquí); y luego más adelante, cuando nos paramos a preguntar en un cruce, otros dos o tres. Todos ellos iban en la paila tapados con el plástico y el agua caía hasta dentro del coche.
Esta vez al preguntar nos mandaron por otro camino, más corto pero más empinado. Iba despacio pero el carro patino más de dos veces en las bajadas. Y había tramos de empedrado solo para dos ruedas y mucha pendiente.
Pero después de hora y media llegamos a Marcala de nuevo. Y a los niños de estas comunidades les sorprendió y agrado mucho la  casa, aunque no había luz en su dormitorio, para ellos era como un hotel de lujo.

Estuvimos con ellos repasando un poco la tabla de multiplicar y algunas ecuaciones elementales. Los pobres, su preparación es tremendamente deficiente. Después cenamos, y Joaquín y yo fuimos a tomarnos una cerveza a la habitación (ja!). 

Por la mañana nos levantamos tarde, desayunamos, les ayudamos a cuidar tomates, hablamos un rato con ellos y nos llevaron al busito, que recogimos en la misma carretera parándolo en medio. Y el busito nos trajo a Tegus donde nos esperaba Olaya que nos trajo a la Monterrey.
Esta es la historia de este viaje estupendo.
Fuera de Tegus las cosas son diferentes, no hay tanta inseguridad. Las gentes son amables, atentas y, si lo procuras, alegres.

Es verdad que venís toda la comunidad con nosotros, pero algunas veces pienso que quizá lo viviríais mejor si estuvierais aquí directamente. No puedo imaginar todo lo que podríamos hacer aquí todos juntos.

Un fuerte abrazo y seguid rezando.

Algunos datos para interesados:
Se come maíz y frijoles siempre incluso en el desayuno.
1 libra de maíz cuesta unas 5 lempiras. Traducido 1 kg de maíz unos 0.3€
1 libra de frijolitos negros (los más baratos) unas 10 lempiras, aunque por la sequia han subido a 24. Aproximadamente 1kg de frijoles 1.7€, al nuevo precio.

Esto da idea de lo que pueden gastar y también de que 500 lempiras, que son unos 20€, sea tanto dineral para ellos que siempre nos dicen que no llevemos un billete tan grande

En casa de Auxiliadora

El domingo muy temprano salimos Auxiliadora, Samuel, maría Carmen. Carmen, Joaquín y yo hacia la casa de Auxiliadora.

La casa está en el departamento de Lempira, al oeste y muy al sur de Tegus, muy cerca de la frontera con el salvador. Agarramos un colectivo hasta la estación de autobuses, a las 6 un bus hasta Esperanza en el departamento de Intibuca (creo que se dice así), y esto fueron creo que más de cinco horas. En Esperanza esperamos la salida de un busito, que por carreteras de tierra y durante más de dos horas nos dejo en un campo precioso.

El viaje en el busito merece describirse, pero en otro momento, porque llevo dos días intentando acabar esto para enviarlo.

El paisaje es muy bonito, al menos ahora en invierno que esta todo el suelo verde; y eso a pesar de la sequía tan grande que están teniendo este año.

El busito nos dejo en mitad de un campo abierto y verde y precioso y allí nos esperaban el padre de Auxi (Filiberto) y su hermano Moisés, que son los varones.
Más de veinte minutos andando por el camino de tierra con el equipaje y con calor y entonces, en una zona boscosa Auxi, que iba delante, se metió por una pequeña vereda a la derecha que casi no se veía
Allí había bosque espeso, árboles muy altos y como jungla para nosotros que tan poco acostumbrados estamos a la espesura.
Tan encantados con el paseo, que nos recordaba una excursión por la Sierra, seguimos por la vereda y después de un rato llegamos a una casita, que yo creí que era la suya, pero que no, y seguimos, una cuestecilla más en la vereda y apareció su madre, ya al lado de la casa.
Una pequeña casa de adobe que el padre de Auxi hizo hace 20 años.

No me podía creer que yo estuviera allí en mitad de un bosque espeso como una selva, pero estaba y muy cerca además del Cerro del Indio Lempira.

Y allí nos recibieron y nos dieron de lo mejor que tenían.
Luego por las veredas que subían y bajaban por el bosque, fuimos a casa sus tíos y allí el padre de Auxi se subió a un árbol con sus 57 años y nos bajó unos cocos para que probáramos la leche de coco.
Volvimos y cenamos lo que había preparado Dolores que era lo mejor, a la luz de una vela y charlamos hasta la hora de dormir.

Todavía de noche nos levantamos rápidamente, desayunamos y nos fuimos a coger el busito. Media hora de camino, porque era subiendo

Y así Auxi dejo allí a sus padres a los que no veía desde hacía seis meses.

Los paisajes son preciosos, a ratos como Austria, muy verdes porque estamos en invierno. Los bosques muy espesos con pinos magníficos y con mangos, encinas, plátanos, cocoteros, multitud de plantas. En las casas tienen gallinas con sus pollitos que se recogen solas de noche para protegerse del chacal, hay gatos, perros, patos y muchas flores alrededor de la casa.

O sea una experiencia estupenda.

Los padres de Auxi estupendos, muy amables y cariñosos con nosotros.
Cuando ya salíamos por la mañana, nos despedimos de Dolores y de los hermanos Ascensión y Moisés que estaban allí; y estuvimos rezando juntos antes de salir, y es maravilloso encontrar tantos y tan cristianos en todo el mundo,

La Finca

Aquí estamos de nuevo. Hemos tardado porque hemos estado desconectados en el bosque, casi selva, cerca de la frontera con El Salvador.

Desde el pasado enlace no hemos parado en realidad. Visitas y gentes y además hemos estado fuera de Tegus (asi le llaman a Tegucigalpa) incomunicados.

El pasado sábado estuvimos en "la finca" que es, como su propio nombre indica, una finca. Tendrá unas tres hectáreas y hay muchos tipos de mangos, limoneros, naranjos, mandarinos, aunque un poco diferentes a los nuestros, y otras frutas desconocidas para nosotros, aunque sabrosas, como los que llaman mamones, que son una especie de nuez que al abrirla aparece un fruto jugoso que hay que chupar un rato. Y también tienen la base (y el completo) de la alimentación: maíz y frijoles.

Y lo completa un criadero de pollos con matadero y camión frigorífico para guardarlos antes de venderlos.
En la finca viven unos 17 chicos populorum que trabajan el campo, cuidan los pollos, limpian la casa y, para eso están allí, estudian. Casi todos bachillerato pero alguno de universidad.

La idea es que la finca se autofinancie con las ganancias obtenidas de los pollos, el maíz, etc. Ellos mismos también se cocinan por turnos y como muchas veces no tienen gas o no lo pueden comprar, utilizan una cocina de leña en una casetilla de madera en el exterior de la casa.
Allí viven también un vigilante y una señora que ayuda con los pollos. Pero los populorum están solos y se gestionan solos, con la supervisión esporádica de Patricio, que cuando va por allí de vez en cuando los pone en orden, al menos durante un rato.

Puede que veamos que no está aquello lo atendido y lo bien que estamos acostumbrados a ver las cosas; pero aquí es diferente y no podemos olvidar que cada uno de estos chicos procede de casas aisladas o aldeas perdidas en el monte sin agua ni luz eléctrica.
O sea que están mejorando muchísimo.

Y lo que si vemos es que en cualquier populorum una persona mayor y responsable seria el ideal; por ejemplo un jubilado que viviera allí con ellos todo el día y los organizara un poco, los escuchara, educara, quisiera,... Y mucho mejor si no fuera hondureño. Así que aquí tendríamos una posibilidad estupenda de vivir una jubilación muy útil.
Mientras tanto ellos siguen aprovechando pero a velocidad media.


Otros días hemos tenido oportunidad de explicar algunas cosas, de matemática o física o así,  y hemos visto que el nivel es superbajo
 Para muestra un boton. En Marcala llevamos el otro día unos chicos de comunidades (casas y pueblos perdidos en el monte), porque han terminado bachillerato por radio con ayuda de unos maestros (proyecto "maestro en casa").
Estos son los que quieren presentarse a selectividad en septiembre para ir a la universidad. Pues bien, empezamos repasando las tablas de multiplicar que no se sabían. Y esto es solo un ejemplo.  Hace mucha falta gente que les ayude y, aunque sería mejor hacerlo con continuidad, está muy bien que vengan voluntarios durante el tiempo que sea, todos ellos tienen muchísimo que aportar.

sábado, 26 de julio de 2014

Contenedor





Esperanza en un mundo mejor



Aulas+comedor+patio=Colegio






Alumnos






Entorno







Abrazos



Jessica, la directora de Santa Teresa



Primeros planos










Estamos viendo mucha pobreza, pero Dios si pasa por aquí

Hola a todos.
Esta mañana (¿o fue ayer?) Joaquín me ha enseñado las cosas que ponéis en el wasap y me he emocionado, de verdad. Y es cierto que todos estáis aquí con nosotros en honduras. Y es dificilísimo o imposible que podamos transmitiros lo que aquí se siente. Y no es del todo pena y a veces ni mucho menos.

Joaquín os mando ayer una foto de nuestra habitación con los Populorum, pero no puso una foto del otro lado. 

Lo que os recomiendo es que si viajáis alguna vez, lo hagáis con Joaquín, porque siempre habrá muy buenas y muchas fotos del viaje y siempre estaréis comunicados. Pues bien como no hay foto del otro lado os digo que hay un pasillo/habitación con otra ventana tan amplia como la que se ve en la foto, lo cual es bueno porque siempre corre aire y no pasamos nada de calor. Pero al otro lado de la ventana hay un patio interior con plantas y gallinas y un gallo hermosísimo aunque pequeño, de los que ahí llamamos americanos, y aquí solo gallo. Estamos muy entretenidos y el gallo canta como si fuera un grito.




Pero lo importante es dl significado de las plantas y las gallinas. Patricio va por todas partes poniendo plantas y gallinas. Porque -dice el- que vean algo que produce, que vean que se puede producir, por poco que sea, frente a romper, quitar, consumir, perder... Y así lo hace. La sociedad hondureña es sumamente violenta y nos hablan de las maras, pero no acabo de entender el concepto de mara. Dice Joaquín que una mara es como un clan gitano pero que matan más. Podría ser. Por cierto en la foto que me saca Joaquín mirando por la ventana lo que estoy haciendo es mirando una mara que Patricio nos dijo que estaba ahí, pero no he conseguido verla. Y hoy me decía Olalla (esto es una historia de varios capítulos) que ella se dijo que o dejaba de preocuparse de la inseguridad o se iba a casa. Y se quedo. Pues eso nos preocupemos por eso y de verdad que no hemos estado en ningún momento de medio peligro.

Decía Atahualpa Yupanqui en sus Coplas del payador perseguido: Tal vez alguno haya rodado, tanto como rodé yo, pero le juro, créamelo, que vi tanta pobreza, que yo pensé con tristeza, Dios por aquí y no paso.
Y es cierto que estamos viendo mucha pobreza, pero Dios si pasa por aquí. Lo vemos, como decía Rosita: somos, humildemente, las manos de Dios. Y lo son, vaya que sí lo son. Igual que los niños que sonríen a la menor sugerencia, son la sonrisa de Dios.

Y no es nada fácil transmitir todo esto, porque podemos transmitir imágenes o hechos, pero no sentimientos. Y estos sobre todo de mucha alegría. Es estar todo el día acompañado, saludando y hablando con gente que te mira, te habla, te sonríe y te cuenta lo que siente o escucha lo que tú sientes. Y no hay prisa, ni trabajo, ni deporte, ni móvil que lo interrumpa. Gente como Olalla que tienen tan integrada Honduras en su vida que no puede vivir sin ello. O como los populorum que rezan por la mañana y por la noche y los jueves estudian la escritura de 7 a 10 de la mañana, estudia cada uno su carrera, se hacen la comida, limpian sus cuartos y toda la casa, pero además trabajan en varias cosas más de la organización, cada uno en las suyas; se ayudan continuamente los unos a los otros. El de bachiller ayuda al de secundaria y el de universidad al bachiller y a los niños y a los ancianos,.. Ayer nos comentaba Patricio donde entiende el que está el origen de esta sociedad tan violenta. Y entre eso y la corrupción y a veces la desidia, uno piensa que nunca tendrá arreglo. Pero luego ves a lis 180 populorum y a los 120 CCj y te das cuenta que, como ellos dicen, otro mundo es posible, Y lo es,
Les falta dinero y comida, con la crisis muchos padrinos han dejado de pagar,  tienen mucho menos de la mitad de los niños apadrinados y casi ningún populorum, pero siguen abriendo nuevas casas y nuevas actividades para llegar a más gente, sacar a más niños de la calle, educar a más niños, porque la educación es la única salida.

Os echo mucho de menos, no porque este mal, sino porque me gustaría que disfrutarais de esto tanto como nosotros.


Un fuerte abrazo a todos